Inés


Saludos a todos los bloggers y lectores de blogs. Hace unos años, nadie hubiera entendido la frase anterior y ahora, en cambio, hemos añadido estas palabras a nuestro vocabulario habitual. Se trata de un gran cambio de la información que se está desarrollando a gran velocidad.

Me llamo Inés y creo que es importante que defendamos y protejamos este nuevo medio, ya que se compone de la información de cualquier ciudadano, sin contaminaciones políticas ni intereses. Algo con pocos referentes a lo largo de la historia de la comunicación. Una nueva ventana a la que todo el mundo puede asomarse en ambas direcciones; tanto como comunicador, como lector.

En mi blog Mis viajes por ahí, escribo mis relatos propios de viaje con la información y consejos para cualquier viajero; y las anécdotas vividas en cada lugar. Intento dar a conocer rincones del planeta que me han aportado algo, de los que he podido aprender; y a su vez transmitirlo por la red. Del mismo modo que a mí también me gusta disponer de información veraz gratuita, yo ofrezco la mía. Por otra parte mantengo un sello distintivo; siempre viajo con una figura del dios hindú Ganesh, al que fotografío en el lugar más emblemático de la ciudad que he visitado. Lo adopté en Bombay, la ciudad que más me ha impactado y, además de representar la suerte, es el dios de los caminos y de la escritura.

La idea del blog comenzó porque me encontré un cuaderno de papel reciclado, en el que había escrito a modo de diario, un viaje realizado hace muchos años y del que ya casi no me acordaba. Al leerlo me iban viviendo a la cabeza escenas, conversaciones, incluso las caras de las personas que había relegado en algún lugar de mi cerebro; porque las cosas no se olvidan, se almacenan; y basta con que alguien te las cuente para recordarlas. En este caso era mi yo del pasado la que me estaba contando el viaje, refrescando mi memoria y volviendo a aprender.

A partir de ese momento decidí que escribiría todos mis futuros viajes, no me permitiría olvidarlos y así, ser cada vez más sabia. Pero un día se me ocurrió subirlos a la red; pues podría haber alguien a quien le podrían ser útiles mis relatos viajeros.

Mas tarde quedé entre los cinco finalistas en la categoría de Blog de Viajes en Español, por la Editorial Lonely Planet, motivo por el que comenzó a leerme más gente, a enlazarme en sus propias páginas y la televisión y el periódico local de Zaragoza me entrevistaron.

Pero mi situación real no era buena. Me acababa de licenciar en Comunicación Audiovisual. Llevaba muchos meses sin conseguir trabajo porque en todos me pedían, por lo menos, un año de experiencia. Al no tenerla no me daban trabajo y al no dármelo jamás conseguiría experiencia. Del mismo modo que al no haber trabajado lo suficiente, me encontraba en paro sin cobrar y no veía la salida por ningún lado. Formaba parte, sin quererlo, de una minoría absolutamente marginada que no recibe ninguna ayuda; y de la que últimamente es muy difícil salir. Sólo aparecían ofertas de prácticas -no remuneradas- para meses de verano, por ser el periodo en el que los trabajadores toman vacaciones. Si sólo trabajo en verano, hasta conseguir una experiencia de un año, ¡tardaría como poco cuatro años! Y aún no habría cobrado un duro…
Así que decidir emigrar a Alemania.

Estuve 8 meses haciendo Voluntariado Europeo en Alemania, de ahí me fui a Austria y después me mudé a Madrid para estudiar un Máster en posproducción digital. Desde hace no mucho tiempo he recibido invitaciones de Oficinas de Turismo para realizar viajes organizados a sus regiones; así me han llevado a Francia, Irlanda, Dinamarca, Holanda, Tailandia o incluso Rumanía de la mano de la OMT. En mi opinión, que una Oficina de Turismo crea que le puedo ser útil para promocionar sus destinos es uno de los mayores reconocimientos que se puede tener como blogger de viajes. Se trata de los típicos viajes de prensa en donde únicamente participaban periodistas de medios tradicionales, pero hoy en día también solicitan algunos bloggers, por lo que además he podido conocer a otros viajeros muy interesantes. No nos pagan por ello y tenemos total libertad a la hora de escribir en nuestras webs. Y por supuesto, no por ello he dejado de viajar por mi cuenta. 

 Cada uno ha de ser creativo para hacerle frente a la crisis y apareció una nueva utilidad al blog. Se puede utilizar como carta de presentación de un periodista.

No he escrito ningún artículo en periódicos, no he colaborado en el desarrollo de ningún programa de TV, pero he escrito esto. Mi blog podía ser mi currículum y gracias a éste he recibido algunas ofertas. Trabajé como redactora de Club Viajero para la agencia de viajes Central de Reservas, y trabajé en Austria escribiendo, etre otras cosas, artículos sobre marketing de turismo, SEO y redes sociales en Hablamos de Turismo (los primeros 33 artículos). He estado traduciendo artículos del alemán al español para la revista europea de los blogs E-blogs, aunque desgraciadamente el proyecto tuvo que cerrar. De vez en cuando podéis escucharme en el programa de viajes y turismo Paralelo 20 de Radio Marca. También he realizado un gran volumen de contenido (vídeos, texto y fotos) para Los 40 ViajesCadena SER Viajes y El Viajero (El país). Si no fuera por el blog nada de esto hubiera sido posible.

Actualmente estoy trabajando en un nuevo proyecto, One Minute Hotel. Se trata de vídeos de un minuto para ver un hotel por fuera y por dentro. Normalmente cuando reservamos una estancia en un hotel, nos tenemos que hacer una idea de éste mediante fotografías. Con frecuencia se trata de  imágenes muy retocadas que se han tomado con objetivos especiales. Por eso apuesto por la sencillez: vídeos breves, sin efectos ni artificios. Lo que ves es lo que hay.

Seguiré escribiendo, cuidando la calidad del texto y las fotos, tanto para no olvidar mis experiencias, como para ofrecer información de primera mano; intentaré hacerlo cada vez mejor y no abandonarlo. Es como una mascota a la que cuidar con mimo. Espero que los próximos posts sirvan al menos, para entretenerse un rato, y en el mejor de los casos, para inspirar o resolver dudas.

Mi currículum viajero: Alemania (muchas veces), Albania, Andorra (x4), Austria (x3), Bélgica, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Camboya, Chile, China (escala), Colombia, Croacia, Cuba, Dinamarca (x2), Escocia, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia (x2), Francia (muchas veces), Finlandia (x2), Grecia (x2), Holanda (x3), Hungría (x3), India, Inglaterra (x2), Irlanda (x2), Islas Azores, Islandia, Israel, Italia (x6), Kosovo, Letonia, Macedonia (x2), Malta (x3), Marruecos (x3), Moldavia, Mónaco (x2), Montenegro, Nepal, Noruega (x2), Palestina, Panamá, Perú, Polonia (x2), Portugal (x3), Puerto Rico, Qatar, República Checa (x2), República Dominicana, Rumanía (x2), Rusia (x2), Santo Tomé y Príncipe, Singapur, Suecia (x2), Tailandia (x2), Transnistria, Túnez (x2), Turquía (Estambul), Ucrania(x2) , Ciudad del Vaticano (x2), Venezuela y Vietnam.

He vivido en: Zaragoza, Pamplona, Münster, Salzburgo y Madrid.


 

Colaborador en Mis viajes por ahí:

Fernando

Fernando

Hace ocho años ni tan siquiera había salido de España. No estaba en absoluto interesado en viajar. No sentía ningún interés por ver qué se escondía fuera de nuestras fronteras, e incluso nuestra propia patria; a pesar de haber viajado por toda ella me dejaba ligeramente indiferente. Siempre me había gustado mucho la historia y la geografía, pero más por poder saber dónde estaban las cosas en un mapa que por poder visitarlas. Hace ocho años, se puede decir sin tapujos, yo era un poco gilipollas.

Todo cambió el día que cinco locos bastante parcos en el idioma de Shakespeare compramos un pasaje de interrail para visitar Europa del Este. Había vida fuera de España y esa vida me cautivó. Aquello le dio un vuelco a mi manera de ver las cosas y progresivamente empecé a viajar más y más lejos. Empecé a conocer culturas nuevas y a ponerle cara a los sitios que antes mis dedos sólo podían señalar en un atlas. Comencé a conocer gente nueva y hacer amigos que nunca habría sospechado que haría.

El segundo cambio vino de la mano de mi jefe el día que, como cuento aquí, me ofreció irme con él a trabajar tres meses a Namibia y a Sudáfrica en el rodaje de una película. Una oferta irrechazable. En ese viaje conocería a algunos de los que hoy son mis mejores amigos aunque estemos separados por más de diez mil kilómetros y durante ese periplo tuve al alcance de mi mano una cámara réflex casi todo el tiempo, de la que saldría otro de mis innumerables vicios: la fotografía.

Después, a pesar de que ya nos conocíamos, trabaría más amistad con Inés y haríamos una serie de viajes juntos (y esperemos que nos aguarden muchos más). Alemania, Holanda, Europa del Este, Marruecos… siempre con la mochila en la espalda, la cámara en la mano y el mismo espíritu de disfrutar de todo lo que nos rodeaba y de aprender de todo lo que nos encontrábamos. Y así he empezado a escribir en Mis viajes por ahí. Intentando mezclar un poco mi afición por la historia y a la vez contar cómo son los sitios que he visitado y que se puede esperar de ellos. Para intentar despertar en otros viajeros la misma pasión que despertó en mí hace ocho años y que sigue ahí latente. Viajar es, viva el topicazo, una droga muy adictiva.

Me llamo Fernando Jiménez Orgaz y soy diseñador 3D y supervisor de efectos visuales de profesión, proyecto de viajante, intento de fotógrafo e historiador de pacotilla por aficiones. Así como viajar me ha abierto la mente, escribir sobre los viajes que he hecho me resulta muy agradable. Poder llegar a la gente desde un blog y darles mi visión subjetiva sobre lo que se puede encontrar en los distintos países y ciudades que he visitado es algo que nunca se me habría ocurrido hasta que Inés me ofreció colaborar con ella. Desde entonces he descubierto otra nueva afición.

Saludos a todos los que leéis este blog y espero que disfrutéis con lo que escribo de la misma manera que yo me divierto contando mis batallas.

Fernando