Países Bajos

Viaje a Utrecht, Holanda

dibujo de Utrecht

Dejamos atrás los rascacielos de Rotterdam y en 39 minutos en tren llegamos a la encantadora Utrecht, o como ellos pronuncian, Utrejt. Saliendo de la estación, lo primero que nos encontramos fue el gigantesco Hoog Catharijne, el centro comercial más grande de Holanda. Para ser lo primero que el viajero se encuentra al llegar a Utrecht, dista bastante de representar la esencia de ésta, una de las ciudades más antiguas de Holanda, cuya historia se remonta a la época romana.  Pero su población es muy joven. La Universidad de Utrecht es la más grande en los Países Bajos, teniendo a más de 70.000 estudiantes matriculados. Además, a Utrecht se le considera una ciudad muy creativa: con la mayor proporción de profesionales artísticos de Holanda, alberga una serie de eventos culturales y festivales en diversos lugares como el teatro municipal, el Vredenburg Music Centre y en los numerosos museos, que nosotros tendríamos la ocasión de visitarlos con nocturnidad y alevosía en la llamada “Noche de los museos”.

A cuatro minutos a pie llegamos al hotel Apollo pero esta vez no echaríamos la siesta, las ganas de ver Utrecht podían con todo.
Así salimos a ver la parte vieja de la ciudad plagada de casas bajas, bicicletas, pequeñas tiendas y canales que recuerdan a su vecina Ámsterdam y es que sólo 33km separan a estas dos ciudades. Pero a diferencia de los canales de la capital holandesa, los de Utrecht se encuentran bajo las calles y se puede acceder a ellos por escaleras para visitar las tiendas, sentarse en la terraza de un bar, o tomar un barco para visitar la ciudad desde el agua.

Utrecht Holanda

 

Trajectum Lumen

Pronto caería la noche a la que los Utrechtenses han sabido sacarle partido artístico con el Trajectum Lumen. Un recorrido que enseña los principales atractivos de la ciudad con proyecciones lumínicas. Para ello, unas pequeñas luces de leds te van guiando por la ciudad. Hay que caminar por donde se vean luces naranjas en el suelo y detenerse cuando se encuentra una de color azul, que significa que ante tus pies se encuentra algo digno de observar. De esta manera estrené el trípode que compré por 12€ en los chinos y que misteriosamente pesa muy poco –pero hace su papel–.
El recorrido pasa por 13 puntos históricos de la ciudad y las proyecciones lumínicas pueden verse durante todo el año a partir del atardecer.

trajectum lumen

1. Vredenburg

La plaza en la que se encuentra nuestro hotel, que es además el punto de información del Trajectum Lumen, fue escenario de batallas pero hoy en día en ella conviven modernidad y tradición con su mercadillo y su estación de ferrocarril.

2. Neudeflat

Maaskant diseñó el edficio de 57 metros de altura que contrasta con su entorno histórico.
Tras la fachada de vidrio y hormigón, un equipo de estudiantes Universidad de Hong Kong muestran su obra abstracta con proyectores y una pantalla en el interior de las ventanas.

3. Túnel de Granzenmarkt

Aquí hay que imaginarse que se es un viajero en el tiempo.  El túnel Ganzenmarkt emula a un portal que te llevará a otra época. En cuanto lo atraviesas, accedes a los típicos muelles de Utrecht, lugar en donde descargaban los buques, cuya mercancía almacenaban los comerciantes en sus casas.

Utrecht Lumen

4. Muuchos puentes

En Oudegracht, el canal principal, hay un total de 16 puentes llenos de luces, siendo el de Maartensbru el más antiguo. Su nombre hace referencia a San Martín, el patrón de la ciudad. Su historia también se puede ver en el escudo de la ciudad de Utrecht.

escudo utrecht

canales iluminados

5. El ayuntamiento

La fachada de estilo neoclásico va cambiando de color, reflejándose así en el agua de los canales.

6. La Iglesia de San Willibrord (Sint Willibrordkerk)

Una proyección en su vestíbulo muestra imágenes del interior de la iglesia, párate un rato a mirar esta película de varios minutos (y curiosa aureola la que han colocado en la parte superior de la iglesia). A finales del siglo VII, el misionero inglés con este nombre se estableció en Utrecht, adentrando la doctrina cristiana en estas tierras y erigiéndose, por nombramiento del Papa, en el primer obispo de la zona.

iglesia Utrecht sint willibrordkerk

7. Iglesia Jan (Janskerk)

Esta iglesia ha sobrevivido a muchos tormentos, ha sido víctima de los incendios, huracanes y funcionó como un cuartel y una biblioteca. Primero se accede a esta por un caminito con árboles desde los que se escucha una tranquila música de campanitas. En el exterior de la iglesia se pueden ver unos cuantos juegos de luces.

8. Bóvedas Drift

Antes la gente pasaba de largo de este lugar, pero ahora resulta imposible no detenerse a mirar la psicodelia que se proyecta en estos sótanos. Creo que está bien pasarse por aquí después de probar el Coffe Shop… yo no he dicho nada.

9. Canal Nieuwegracht

Aquí han colocado espejos sobre la superficie del agua para reflejar la luz que se mueve constantemente.

10. Iglesia Pieter

Las luces en el suelo representan la tranquilidad de la que hoy disfruta San Pedro (o eso entendí).

iglesia-san-juan-utrecht

11. Nieuwegracht

Unas luciérnagas o quizá unos peces luminosos bailan por el canal.

 

12. La palza Domplein

El origen de Utrecht está enterrado bajo las piedras de la Domplein. Al comienzo de nuestra era, los romanos construyeron una fortaleza amurallada que llamó Trajectum. Donde había murallas, ahora hay líneas de vapor iluminadas.

proyecto Lumen

13. Buurkerk

Las luces juegan en el suelo de lo que era el centro comercial en la Edad Media: un digno final para esta exploración artística de Utrecht en la oscuridad.

Como los buenos viajeros, me adapto fácilmente al medio y a sus horarios, es decir, que desde las siete de la tarde ya me rugían las tripas (la hora a la que cena el holandés medio); por ello disfruté de buena gana la cena que comenzamos a las diez de la noche en el restaurante Stadskasteel Oudaen (calle Oudegracht, 99), una antigua destilería a la que merece echar un vistazo por su diferentes plantas antes de sentare a la mesa.

Después fuimos a tomar unas cervezas a la popular calle Wed. Cuando el dueño del bar vio que algunos salían de vez en cuando a fumar, nos explicó que no hacía falta porque se había implantado este año una ley en la que si un bar es lo suficientemente pequeño como para que el dueño haga las veces de camarero, éste elige si se permite  o no fumar en su establecimiento puesto que no pone en riesgo la salud de sus trabajadores. También percibió que gran parte del grupo venía de Italia, motivo por el comenzó a poner música de Laura Pausini, lo que dio pie a una conversación sobre la poca música de calidad que exportamos tanto los españoles como los italianos. He de decir que he llegado a escuchar “el aserejé” en la Rusia profunda.

Utrecht, Holanda

 

II Día en Utrecht

Comenzamos la jornada con un contundente desayuno a base de queso y salmón ahumado para ir a dar una vuelta por Utrecht. Era sábado y las calles estaban animadas, mucha gente paseaba en sus bicicletas, compraban ramos en el mercadillo de flores (muy baratos, por cierto), o se sentaban a tomar un café junto al canal intercalando el sonido de los organillos callejeros con los del campanario de la torre Dom. Nosotros nos adentramos en la iglesia Dom dedicada al fundador San Martín, en la que sus paredes narraban la leyenda de este santo.

“Cuentan que, allá por el año 300 D.C., un legionario romano detuvo su caballo junto a un hombre que estaba medio desnudo. El jinete, apiadándose de él, desenvainó la espada y cortó su capa en dos mitades, dándole una de ellas al mendigo. Ya en el campamento, los otros soldados se reían de él y de su pequeña -por recortada- capa, que más que capa era “capella”. Pero aquella noche, a aquel legionario se le apareció en sueños Jesucristo, vestido con el trozo de capa que le faltaba a la suya.”

mercado de flores

Patio Dom

A continuación pasamos por la casa del papa Adriano VI que fue regente de Castilla en 1520. Fue el último papa no italiano hasta que llegó Juan Pablo II.Junto a esta vimos también el Gentelmen’s club, un edificio al que los hombres iban a fumar en pipa y a hablar en política prohibiendo la entrada a las mujeres. A pocos metros del lugar, pasamos por el Museo Catharijneconventen el que se estaba celebrando una exposición sobre el Camino de Santiago ya que Utrecht es el punto de partida de una de las rutas jacobeas.

casa del papa Adriano VI camino de Santiago desde Utrecht

Qué mejor manera para descansar las piernas que haciendo un recorrido circular por los canales de Utrecht en barco y ver esta ciudad desde otra perspectiva. Resulta curioso ver las fachadas de algunas casas que sólo un escalón las separa del agua, así como los impresionantes árboles que acompañan a lo largo de los canales, algunos de los cuales tienen más de 200 años.

canales de Holanda

canales en Utrecht

Tras hacer un ligero almuerzo fuimos a subir a la torre Dom. Se trata de la torre de la catedral, que por un gran huracán quedó separada de la misma. Es la torre más alta de Holanda y merece la pena subir sus 465 escalones para contemplar unas vistas espectaculares de toda la ciudad. Este símbolo de Utrecht se construyó entre 1321 y 1382 y mide 112 metros de altura. Incluso aunque no la veas mientras caminas por la calle, es muy probable que oigas alguna de sus trece campanas, que pesan entre 400 y 8.200 kilogramos y pueden observarse de cerca mientras se sube a la torre.

vistas desde la catedral de Utrecht

utrecht desde el aire

occupy Utrecht

Pero lo que se sube también hay que bajarlo y el porrón de escalones me dejaron huella. Con las piernas temblando me fui al mercadillo de la plaza Vredenburg con la sana intención de ver qué se cocía en este lugar y tomar unas cuantas fotos. Flores, pescado, ropa, objetos varios y un entrañable quesero que me pilló por banda dándome a probar sus productos sin darme tiempo a decir que no. Sencillamente no se puede, creo que es imposible irse de este mercado sin comprar un queso, porque sencillamente son espectaculares. Ahora me arrepiento de no haberme comprado un trozo más grande de este megaqueso holandés de 60kg.
De pronto me acordé de que en Alemania llamaban “Käsekopf” a los holandes, es decir “cabeza de queso”.

queso holandés quesos holandeses

 

Por la noche y como despedida de nuestra estancia en Utrecht, salimos a perdernos por “La noche de los museos”, en la que abren todos los museos hasta la madrugada, pinchan música y sirven copas. Una manera muy diferente de conocer lo culturetas que son los habitantes de esta ciudad. Mientras unos bailaban descoordinadamente música electrónica, otros tejían con ganchillo; pero todos tenían el común denominador de los botellines de cerveza. Así visitamos el museo de arte moderno y el de organillos (Museum Speelklok) que tiene el lema de ser “el museo más divertido de Holanda”.
Queda claro que Utrecht es más que aquel tratado en el que perdimos Gibraltar del que se cumplirán tres siglos desde su firma en 2014.

noche de los museos en Utrecht

chicas cosiendo ganchillo
museo de organillos utrecht

Si quieres ver más fotos de Utrecht, pincha aquí 😉

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