Ucrania

ODESSA Y El acorazado Potemkin, Ucrania

 
Odessa es mundialmente conocida por ser uno de los escenarios de un clásico cinematográfico: El acorazado Potemkin.

Con un millón de habitantes y situada en la costa del Mar Negro, Odessa es uno de los puertos más importantes de Ucrania, así como la quinta ciudad en cuanto al número de habitantes.
Éste iba a ser el punto y aparte de este viaje por Ucrania de 15 días de duración, pero no el punto final. Aún quedaban muchos días de viaje hasta llegar a Croacia.


Llegamos a Odessa hacia las nueve de la mañana. Había dormido bien en el tren a pesar de que no habíamos cenado.
Lo primero que hicimos fue ir de la estación de trenes a la de buses para comprar el billete a Chisinau. En otras ciudades ucranianas nos habíamos ahorrado quebraderos de cabeza comprando los tickets con antelación, pues hemos visto viajeros que se han tenido que quedar unos días de más en un hostal por la falta de plazas. Escribiré una entrada sobre los transportes en Ucrania.
La taquillera de los autobuses nos pareció la más eficiente de todo el país: supo decir “hora” en inglés y no nos hizo pagar un plus por la información, como suele pasar en la estación de Kiev.

 

Encontramos la calle del hostal Tiu Front Page Hostel (unos 7€ la noche). Eran las once de la mañana y tenía un hambre atroz, normal, llevaba un día sin comer. Como un oasis, divisé en la esquina un puesto de kebabs y me comí uno de una yarda de longitud.

Llamamos al timbre del hostal. Nadie nos abría. Volvimos a llamar, ni caso. ¿Qué pasa? Llamamos, llamamos, llamamos…
De pronto nos abrió una chica en pijama y legañas.
Todo el mundo estaba durmiendo a estas horas y más tarde descubriría por qué.

En Odessa, aparte de la mítica escalinata y algunas playas no hay muchas cosas para ver. La gente viene principalmente para salir de fiesta. Y no se trata de tomar unas cervecitas en una terraza con música popular… No.
Vienen a por los discotecones con Djs internacionales a 10€ la entrada (un dineral para los estándares ucranianos) y fiesta salvaje. Que no digo que esté mal, pero sorprende que todos vayan a lo mismo, o si no, ya me explicaréis cómo pudo ser que en un hostal, yo haya sido un día la primera en despertarme: ¡a las 13 horas!

Me aseé en una ducha con radio y salimos de ahí. La cocina era una cochiquera. A saber qué había ocurrido la noche anterior.
Comenzamos por la calle Derybasivska, una avenida muy animada llena de terrazas y bares; y llegamos hasta el monumento a Catarina la grande que reinó desde 1762 hasta 1796.
 
 

 

Muy cerca están las escaleras que fueron escenario de una de las escenas más míticas del cine soviético: las escaleras de El acorazado Potemkin, película que trata sobre la revolución rusa que en 1905 levantó al pueblo bolchevique contra los zares. 77 minutos que descubrieron el montaje en el cine mundial.

 

 

Las escaleras cuentan con 10 descansillos y 192 escalones de longitud diferente,
los de la parte baja miden 21,7 m y los de la alta 13,4 m. Esta forma especial
de construcción en perspectiva le da a la escalera unas características interesantes de ilusión óptica. Si se mira desde la parte baja se ven solamente los escalones, no los descansillos, y se percibe claramente que los escalones son más cortos en la parte superior. Al contrario, si se mira desde la parte alta se ven los descansillos, pero no los escalones, y se tiene la sensación que tiene una anchura uniforme en toda su longitud.

Esta es la mítica escena de El Acorazado Potemkin de 1925 en la que el pueblo es brutalmente agredido por las fuerzas zaristas, donde crea una velocidad artificial, que hace que la secuencia dure casi 6 minutos. Si queréis ver la cinta entera, lo podéis hacer aquí.

 

 

La escena ha sido homenajeada en muchs pelícuals y series como El Padrino, Los intocables de Elliot Ness, Bananas, Brazil, la tercera entrega de Agárralo como puedas, la última de Star Wars (aunque los soldados marchan subiendo las escaleras) o incluso en Los Simpsons en dos situaciones, en una Homer rescatando al bebé y en otra, con Lisa lanzando a Maggie.

También he encontrado una parodia de unos viajeros españoles que estaban de vacaciones por Odessa. Tienen un blog y ahora están pasando un año sabático en China, por lo que me han dicho que no pueden leer Mis Viajes por Ahí; estas páginas están bloqueadas.

Bajamos las escaleras y nos encontramos en este puerto en donde veleros de todo el mundo conviven con imponentes buques mercantiles. Entre éste y las escaleras había un show del motor patrocinado por Red Bull y no, no he hecho fotos a las azafatas, pillines.


Durante estos días, se estaba celebrando el Festival de Cine Internacional de Odessa. De hecho, llegamos justo en la ceremonia de clausura y descubrimos que, una semana antes, se había proyectado El acorazado Potemkin en las escaleras. Hubiera sido bonito ver una de las películas más influyentes de la historia del cine, justo en el lugar de rodaje.
 
 
En la casa de la Ópera había una alfombra roja –de color rosa-, un recinto repleto de periodistas, seguratas, gente elegante entrando al edificio, coches con la matrícula VIP y la plebe, como yo, agolpándose en las barreras para poder atisbar a un famoso.
He de decir que el único personaje cinematográfico que me suena es Mila Jojovich, pero no cayó la breva. Como era un festival internacional, vete a saber quién podía aparecer.
Durante todo el rato que estuvimos no vimos ninguna cara conocida, y los demás espectadores, tampoco. Lo digo porque cada vez que salía alguien de un coche tintado, nadie parecía inmutarse.
 
 
Este silencio fue interrumpido por un grupo de Hare Krishnas que irrumpieron por ahí. Creo que era lo que menos me esperaba en esos momentos. Por eso fue una aparición bastante graciosa -y ruidosa-.
 
 

 

Volvimos al hostal y había bastante barullo. La gente intentaba cocinar entre tantos trastos sucios. Yo sólo me freí unas salchichas.
Cenamos viendo un rato la mítica película, y digo un rato porque no es muy larga; al ser una película muda, es inevitable ponerle voces de vez en cuando.
Como nos comentó, vino Genevieve, la joven australiana que viajaba sola que conocimos en Sebastopol y salimos a dar una vuelta. Junto al hostal está una de las catedrales más importantes de Odessa, la catedral de Preobrazhensky.
A mí me pareció bastante rara, no tiene banquetas y me produjo una sensación de vacío que contrasta con el recargamiento de adornos que suelen tener las iglesias. Efectivamente, Stalinse la cargó en 1930 y hubo que reconstruirla.

 

 

En la misma plaza había tenderetes de Matriushkas con la imagen de Obama, el rey de España, Michael Jackson

Esa noche salimos un rato, pero de bares:
Friends and Beer (Derybasivska 9). Lo curioso de este bar es la decoración que imita una casa de la Unión Soviética. Hay objetos realmente viejos.
Art Club (Bunina 24), Como su nombre indica, por dentro está adornado de una manera artística, incluso los aseos. Este bar abre hasta las 5 de la mañana.
Mick O’Nill’s Irish Pub.(Derybasivska 13). Uno de los omnipresente pubs irlandeses que, o no cierra nunca o está hasta muy muy tarde abierto.
Captain Morgan (Zhukovskoho 18). Como he comentado al principio, en Odessa hay discotecas que exigen 10€ por entrar. Pero encontramos ésta que costaba 5€ la entrada. Eso sí, no puedo decir qué tal está porque no llegué a entrar.
Por normal general, las mujeres entran gratis en las discotecas.

 

 

El día siguiente lo pasamos en la playa. En esta ocasión sí que teníamos sitio para colocar las toallas, no como en Crimea. Si uno quiere, puede pasar todo el día ahí, pues abundan los chiringuitos, los restaurantes y las actividades de playa como los pedalós o las camas elásticas.

Lección de Historia del Cine

Vamos a hacer un brevísimo repaso a la historia del cine. Que se note que he estudiado Comunicación Audiovisual, una carrera que no produce trabajadores sino eternos becarios… Pero que ofrece algunas asignaturas interesantes.

El cine de Vanguardia es todo aquel cine que se sitúa al margen de lo convencional. Este cine comenzó a desarrollarse debido al creciente interés por la reflexión sobre este arte alrededor de la segunda década del siglo XX: aparecieron las primeras críticas cinematográficas en periódicos, los congresos sobre cine, los cineclubs, etc. En definitiva, se configuró el cine como un arte autónomo.

Las cuatro vanguardias más importantes son:
-El Expresionismo alemán.
-El Impresionismo francés.
-El Surrealismo.
-Las Vanguardias cinematográficas soviéticas.

Pero ya que estamos en Odessa, centrémonos en las Vanguardias soviéticas.
A partir de la Revolución Soviética el cine cogió fuerza en la URSS: se convirtió una herramienta para expandir el comunismo.
Hubo una mayor reflexión teórica por el cine, por eso fue el primer país que impulsó la creación de una escuela de cine en 1919 (Escuela Estatal de Arte Cinematográfico). Por entonces comenzaron a experimentar en muchos aspectos, principalmente con el montaje.

Sus rasgos formales son:

-Rompen con la narratividad: se alejan de los cánones clásicos del montaje. Esto se manifiesta en el montaje ideológico: busca la unión de planos que aparentemente no tienen nada que ver, para transmitir una idea nueva.
Por ejemplo: ojo + agua = llanto; puerta + oreja = escuchar; boca + perro = ladrar.
-El montaje también innova en el aumento de planos.
-Y sobre todo, el protagonismo del colectivo: las masas son las que impulsan la historia.

 

 

Los directores más destacados son:
Dziga Vertov. En ucraniano significa “¡Gira, peonza!”. En 1916 hizo su “laboratorio del oído” experimentando “músicas de ruidos”, montaje de fonogramas y palabras.
Teoría del Cine-Ojo: Lo fundamental: usar la cámara como un ojo fílmico más perfecto que el ojo humano para explorar el caos de los fenómenos visuales.
Vsevolod Pudovkin: Su obra más importante es “La madre” (1926). Esta película trata sobre una mujer, quien adquiere conciencia de su marginada condición social gracias a la participación revolucionaria de su hijo. No hay final feliz pues busca incitar a la rebelión. Pudovkin se concentraba en el coraje y la resistencia de los individuos .

Serguei Eisenstein: A diferencia de Pudovkin, Eisenstein usaba el montaje para glorificar el poder de las masas.
Nació en Riga, Letonia. Comenzó dirigiendo teatro para pasarse más tarde al cine.
Pasó una época en Estados Unidos; rodó películas, dio discursos en la Universidad de Columbia y en Harvard; pero la Paramount se puso nerviosa al conocer sus ideales comunistas.
Una vez de vuelta a la URSS, Stalin, uno de los censores más furiosos que ha dado la historia, desconfiaba de él por su estancia en Estados Unidos y asignó supervisores para los rodajes de Eisenstein. Algunas de sus obras fueron censuradas o destruidas por cuestiones políticas.

 

El acorazado Potemkin le ha dado a conocer su nombre en todo el mundo, y es una de las películas sobre la que más se ha escrito. Se estrenó en Estados Unidos, pero por esa misma fecha, fue prohibida en Alemania (durante el régimen nazi), Gran Bretaña, España (aunque se levantó la prohibición durante la Segunda República), Francia y otros países por su contenido revolucionario.

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